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Y no es ninguna sorpresa que los Latinos estén
aumentando su participación este año, cuando las familias
trabajadoras tienen mucho más en juego que nunca antes. Los
buenos empleos continúan a desaparecer hacia el extranjero. El
costo de todas las necesidades básicas, desde el cuidado de la
salud, al precio de la gasolina y los precios de los alimentos
están fuera de control.
La proporción de la entrada económica de los
Latinos comparada con los trabajadores de raza blanca ha
descendido precipitadamente desde la década de los 70s. Los
salarios semanales promedios de los hombres Latinos eran
solamente 66% del promedio de los salarios de los hombres
blancos en el 2006, y las mujeres Latinas ganaron solamente un
72% de los salarios semanales promedios de las mujeres blancas.
Muchos votantes Latinos entienden que nuestra
nación simplemente no puede continuar en cuesta abajo por este
camino por donde vamos, y ellos ven una real oportunidad en la
que ellos pueden hacer una diferencia.
¿Pero estarán nuestras ciudades y estados listos
para recibir a todos estos nuevos votantes? Están los votantes
preparados para esperar pacientemente en las largas filas de
votantes y las muchas demoras que pueden ocurrir en el sitio de
votar? Y qué decimos de los intentos de último minuto por parte
de los grupos de extrema derecha de purgar a votantes de las
listas de votación? En California en el 2006, mucha gente con
apellidos Latinos comunes recibió cartas fraudulentas las que
alegaban falsamente que es una violación de la ley si los
ciudadanos naturalizados votan en las elecciones.
Las elecciones presidenciales primarias también
pusieron de relieve preguntas sobre si nuestra nación está lista
para las elecciones del 4 de noviembre. Hubo numerosos reportes
de problemas que existían en los sitios de votación, el mal
funcionamiento de las máquinas mecánicas de votar y quejas de
problemas técnicos en el proceso de la inscripción de votantes.
No se puede permitir que esos problemas ocurran
de nuevo en noviembre. Un verdadero histórico día de elecciones
será la responsabilidad de los votantes individuales, quienes
deben ser defensores activos de su propio derecho al voto. Por
eso es que los activistas sindicales de la AFL-CIO y grupos
constituyentes se han unido a una coalición no-partidista de
organizaciones de derechos civiles, organizaciones basadas en la
fe, estudiantes, abogados y otros aliados en la comunidad para
educar a los ciudadanos sobre sus derechos de votación.
Aquí listamos seis simples pasos para que usted
pueda asegurarse de que su boleta de votación es contada el 4 de
noviembre:
1)
Llame a su oficina local de
elecciones para verificar la ubicación correcta de su sitio de
votación. Es posible que el sitio de votación haya sido cambiado
desde la última vez que usted votó, y un voto que se ejerce en
el sitio de votación equivocado puede que no sea contado.
2)
Traiga consigo al sitio de votación
alguna forma de identificación. Aunque la identificación no se
requiere en todos los lugares, las reglas de votación algunas
veces no son muy claras y es mejor estar seguro. La mejor opción
es traer una identificación con fotografía emitida por un
gobierno.
3)
La ley le otorga a usted el derecho
de recibir asistencia si usted tiene
problemas leyendo el Inglés. Averigüe usted
mismo antes ir al sitio de votación sobre si boletas de votación
traducidas al español estarán disponibles; de no ser así, traiga
con usted a una persona que pueda ayudarlo siempre que ella no
sea su empleador o un agente de la unión. Solicite ayuda de los
oficiales en el sitio de votación si usted encuentra cualquier
problema.
4)
Asegúrese de que usted ha ejercido
su voto. Si usted está en la fila de votantes en el sitio de
votación cuando oficialmente se clausuran los comicios, ustedes
todavía tiene derecho a ejercer su voto. No se vaya hasta que no
haya votado.
5)
Si a usted le ofrecen una boleta
provisional, pregunte si usted puede usar una boleta de votación
regular presentando identificación adicional o visitando otro
sitio de votación. Si no tiene ninguna otra opción disponible,
entonces ejerza su voto utilizando la boleta provisional.
6)
Si usted encuentra problemas con su
derecho al voto, solicite hablar con un oficial de la elección o
con un voluntario de derechos de votación que esté presente en
el sitio de votación. También, puede llamar gratis a la línea
nacional telefónica de emergencia sobre derechos de votación,
1-888-VE-Y-VOTA, la cual es operada por una coalición de
grupos no-partidista, incluyendo a la Asociación Nacional de
Funcionarios Latinos Elegidos y Nombrados (NALEO).
Si usted está inscrito para votar, entonces usted
tiene el derecho al voto. Si usted no se ha inscrito todavía,
hágalo lo más pronto posible. Considere también la votación
usando una boleta por ausencia, boleta por correos o votación
temprana, si es posible, a fin de evitar las largas filas de
votantes en los sitios de votación. No podemos desalentarnos y
decidir que la votación es algo de demasiada agitación y enfado.
Todos nosotros necesitamos enfrentar los temas
que más nos importan a nosotros como gente trabajadora y debemos
votar el 4 de noviembre. ¡Haga que su voz se oiga, haga que su
voto sea contado, y así podremos hacer que América cambie y que
marche por el rumbo acertado!
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