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El
abuso de alcohol se incrementa después del huracán Katrina
ANN ARBOR: Dos estudios divulgados esta semana confirmaron una vez
más que la respuesta al desastre impacta enormemente la salud
pública de los supervivientes. La nueva investigación muestra por
primera vez que hubo más abuso o dependencia del alcohol después
del huracán Katrina, en particular en algunos grupos.
Los investigadores de la Universidad de
Michigan presentaron los dos estudios en la reunión anual
de la Asociación de Población de Estados Unidos, que se realiza en
Nueva Orleáns del 16 al 19 de abril.
Ambos estudios describen la forma en que los ssupervivientes del
huracán Katrina lidiaron con el estrés del desastre. En el primer
estudio, titulado "El impacto del huracán Katrina en las
diferencias socioeconómicas del uso de alcohol", los
investigadores encontraron que en general los supervivientes del
Katrina tuvieron tres veces más probabilidades de exhibir abuso
del alcohol después de una experiencia estresante. Si el
superviviente experimentó un trauma, mostró cinco veces más
probabilidades de convertirse en dependiente del alcohol.
La diferencia entre un estrés y un trauma es de grado, dijo Sandro
Galea, profesor asociado de la Escuela de Salud Pública de la
Universidad de Michigan y coautor
de ambos estudios. Galea es asimismo investigador afiliado en el
Centro de Estudios de Población del Instituto de Investigación
Social de la UM. Un ejemplo de factor estresante, dijo, puede ser
el trato con las compañías de seguros o los contratistas; un
trauma es la pérdida de un ser querido.
Los investigadores observaron la contribución de la exposición al
Katrina en el abuso del alcohol, y las diferencias socioeconómicas
en la asociación entre las exposiciones al Katrina y el recurso
del alcohol. Para ello usaron datos del Estudio de Panel de
Dinámicas de Ingreso recolectados en
Mississippi, Louisiana y
Alabama.
En el segundo estudio,
"Circunstancias financieras y sociales e Incidencia y curso del
Trastorno de estrés postraumático (PSTD por su sigla en inglés)
durante los dos primeros años después del huracán Katrina", los
investigadores entrevistaron a 810 personas en los 23 condados del
sur de Mississippi. La prevalencia
del trastorno de estrés prostraumático después del Katrina fue del
22,5 por ciento.
En el segundo estudio, los
investigadores mostraron tres observaciones novedosas: hubo una
carga más alta de PTSD entre los sobrevivientes del Katrina en
Mississippi que la que es típica
en las áreas de desastre; los factores estresantes continuos y los
acontecimientos traumáticos estuvieron vinculados primordialmente
con el riesgo de PTSD; y los factores estresantes y
acontecimientos traumáticos estuvieron asociados tanto con la
incidencia como con el curso del PTSD después del desastre.
"Este trabajo sugiere firmemente que la reducción de los factores
estresantes que encaran los sobrevivientes de desastres puede
reducir la carga de salud pública de estos acontecimientos. Los
esfuerzos de reconstrucción después del desastre se convierten en
gran medida en esfuerzos de salud pública y es necesario que se
les reconozca como esenciales para la promoción de la salud", dijo
Galea.
Los resultados muestran, otra vez, que cómo responda el gobierno a
un desastre y la ayuda para que las víctimas reconstruyan sus
vidas deben considerarse como una respuesta de salud pública. La
respuesta apropiada puede reducir el impacto de la enfermedad
mental después de un desastre, dijo Galea.
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Alcohol abuse
increases after Hurricane Katrina;
large burden of post-traumatic stress in population
ANN
ARBOR:
Two papers released last week confirmed that disaster response
greatly impacts the public health of survivors. New work shows for
the first time that there was more alcohol abuse or dependency after
Katrina, particularly in some groups.
University of Michigan researchers presented the two papers at the
Population Association of America’s annual meeting in
New Orleans April 16-19, 2008.
Both of the papers relate to how survivors of Hurricane Katrina
dealt with the stress of the disaster. In the first paper, “The
Impact of Hurricane Katrina on
Socioeconomic Disparities in Alcohol Use," researchers found that
overall, Katrina survivors were over three times more likely to
exhibit alcohol abuse after a stress experience. If the
survivor experienced a trauma, they were five times more likely to
become alcohol dependent.
The difference between a stress and a trauma is one of degree, said
Sandro Galea, associate professor in the University of Michigan
School of Public Health and co-author on both papers. Galea is also
a research affiliate at the Population Studies Center of the U-M
Institute of Social Research. An example of a stressor, he said,
might be dealing with insurance companies or contractors; a trauma
is losing a loved one.
Researchers looked at the contribution of exposure to Katrina to
alcohol bingeing, and socioeconomic differences in the association
between exposures to Katrina and bingeing. They used data from the
Panel Study of Income Dynamics collected in
Mississippi, Louisiana and
Alabama.
In the second paper, "Financial and Social Circumstances and the
Incidence and Course of PTSD in Mississippi
during the First Two Years after Hurricane
Katrina," researchers interviewed 810 people in 23
southernmost counties of Mississippi.
The prevalence of post traumatic stress disorder after Katrina was
22.5 percent.
In the second study, researchers showed three novel observations:
there was a 50 percent or more higher burden of PTSD among
Mississippi Katrina survivors than
is typical in disaster areas; ongoing stressors and traumatic
events were primarily associated with the risk of PTSD; and
stressors and traumatic events were associated with both the
incidence and the course of PTSD post-disaster.
"This work strongly suggests that reducing the stressors that
disaster survivors face can reduce the public health burden of these
events. Post-disaster reconstruction efforts become very much public
health efforts and need to be recognized as essential to promote
health” Galea said?
The results show again that how the government responds to a
disaster and to helping victims rebuild their lives should be
considered a public health response. Proper response could reduce
the burden of mental illness after a disaster, Galea said.
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